8 de enero de 2018

Ultratrail TRANSILICITANA 2017

Transilicitana 2017 , María Mainez,  Tercera clasificada, Elche, Runner
Me he decidio a escribir este post por dos motivos, el primero porque una carrera así es para contarla, hablar de ella sin parar, para que todo corredor que se aprecie y se le pase por la cabeza de una ultra la haga, porque hay un antes y un después.. y el segundo motivo es para que todos  los que me conocéis y cada vez que me véis me preguntáis por la Trans sepáis porque no la hago este año.
Empiezo desde el principio:

Plantearte hacer una carrera de fondo de 104km  ya es de locos, pero quererla repetir dos años consecutivos para mejorar como mínimo una hora es de estar #transtocada y creo que todos los que lo hemos hechos así nos hemos quedado... jajajajajaja.

Yo corrí la Transilicitana en el 2016, 14 horas de pura adrenalina, ilusión y ganas de superarme en todos los sentidos, aproveché que tenía la mitad del entreno hecho pues en  febrero hice la maratón de Sevilla con muy buenos resultados mejorando MMP en casi 20 minutos así que me vine arriba y me tiré la manta a la cabeza, la prueba me salió genial, la disfruté muchísimo y quedé con muy buenas sensaciones, tan buenas que cuando la terminé sabía nada más cruzar esa meta que podía superar aquello, así que, lo consulté con mi mano derecha en la trans, la persona que me iba a ayudar en todos los sentidos, mi hermana Mireia y yo, las dos  maduramos la idea y  ni cortas ni perezosas nos pusimos manos a la obra.


Empecé en agosto con los entrenos e incluí en ellos el Maratón de Lanzarote, gran prueba, podéis ver mi post aquí . Desde agosto hasta marzo no pensaba en otra cosa, me tenía loca esa prueba y me moría de ganas por repetirla, revivir aquella experiencia del 2016 que tanto me llenó, tenía algún temor de que si la experiencia salía mal, podía fastidiar los recuerdos, pero aun así, me podían las ganas de superar aquello y salirme con la mía.

El entrenamiento de una ultra es muy intenso en lo que se refiere a cantidad de kilómetros, mucha carga, muchos kilómetros acumulados, meses y meses con dos únicos objetivos en mente, cruzar esa meta mejorando mi marca personal y cruzarla en buenas condiciones. Los llevé lo mejor que pude, tuve en todo momento el apoyo de mi entrenador y mi nutricionista que me asesoraron durante los entrenos y la estrategia a llevar durante la carrera, parecía aquello un examen... la gran prueba.

Importante  una buena hidratación durante las semanas previas, también la carga y descarga de carbohidratos es muy importante. Para los pies, importantísimo que estén muy bien hidratados durante la semana para que salgan poquitas ampollas, parece una tontería pero hace un montón, la diferencia puede ser de salirte dos a llenarse los pies, por supuesto un buen calcetín y buenas zapas. 

El día previo a la carrera, fui a recoger el dorsal y me llevé una sorpresa, el num. del dorsal... jajajaja el 666, mi cara era un poema, no sabía si reír o llorar, para mi era un num. diabólico de la infancia con la peli de La Profecía, así que le tenía mucho respeto... jajajaja cada vez que lo pienso, estaba acojonada por un número, quise darle la vuelta al tema y empecé a pensar que era una señal y algo grande iba a ocurrir malo o bueno, pero algo grande. ;-)


El momento de la salida fue maravilloso, se respiraba emoción, nervios, locura, los allí presentes admiraban la fuerza de los locos que nos poníamos en la línea de salida, compañeros que te animaban y tu les animabas a ellos, algunos nuevos en la experiencia y otros reincidentes como yo pero todos  nos enfrentábamos a lo mismo, nosotros mismos, tu yo, tus límites, tu cabeza, tu todo....

El secreto de una ultra es gestionar bien tus fuerzas y la alimentación, tienes que repartirlas proporcionalmente durante todo el recorrido para poder llegar con fuerzas hasta el final y un buen entrenamiento dirigido por un profesional, no hay más secretos.

Transilicitana 2017 , María Mainez,  Tercera clasificada, Elche, Runner

Durante los primeros kilómetros las pulsaciones se elevan porque son kilómetros en ascenso y por la emoción del principio pero a partir del kilómetro 15 conseguí estabilizarlas para coger el ritmo que llevaré durante los siguiente kilómetros compartidos con mi compañero Paco Correal.

No me quiero extender mucho durante el desarrollo de la carrera puesto que fueron doce horas de experiencias, pero como detalle comentar que en el km 29 decidí cambiar las zapas porque me estaban dando unos problemas de rodillas importantes y opté por las que ya llevaría hasta el final que son de montaña pero muy suaves (cascadia de brooks) las que llevaba eran cortas de amortiguación para el asfalto y es que yo soy de correr amortiguada, no me gusta sentir el asfalto, prefiero llevar colchoncitos en los pies.😊

Durante las dos veces que he corrido esta carrera he tenido las mismas sensaciones a partir del km 50 me vengo arriba, ya se que llevo la mitad hecha y me queda que disfrutar lo mejor y ver hasta donde soy capaz de llegar. El avituallamiento del 50, es de los más preparados para descansar, recuperar, cambiarse si es necesario porque la caída de la noche puede quedarte cerca, no fue mi caso y opté por decidir si me cambiaba en el 69, que tampoco lo hice porque la temperatura parecía que iba ser  idónea durante la noche y así fue, a partir del 69 mi compañero decide llevar un ritmo más tranquilo y yo continuo mi aventura más o menos sola, compartiendo algún kilómetro que otro con algún compañero pero centrada en mi ritmo con lo que iban quedando detrás y me quedaba sola en la mayoría de los tramos sobre todo en la subida al Castro.

Los avituallamientos de esta carrera son excepcionales, la gente maravillosa, el trato y el cariño que se le da al corredor es genial y lo mejor es que muchos amigos y familia se acercan a estos avituallamientos para saludarte, animarte y es muy emocionante lo viven contigo, mi familia estuvo en varios de ellos y se te saltan hasta las lágrimas, es algo muy grande verlos allí esperando a verte llegar para preguntarte que tal vas preocupados por ti, incluso diciéndote en que posición de la carrera te encuentras... me emociono hasta de escribirlo diez meses después.


Transilicitana 2017 , María Mainez,  Tercera clasificada, Elche, Runner
A partir del km 80  la cosa se pone de lo más emocionante, porque mis pulsaciones siguen como tenían que ir, no hay dolor en las piernas y según mi garmin que estaba a punto de morir si continuaba igual conseguiría mi objetivo de bajar el tiempo respecto a la edición anterior pero no una hora sino dos horas y esto me motivaba más aún, en este km adelanté a la chica que iba en tercera posición  y los dos ciclistas que la acompañaban porque era la 3ª Femenina se vinieron conmigo,  en un primer momento pensé que la acompañaban porque eran amigos suyos, jajajajaja, familiares o algo, pero no, no era por eso.
Siempre ha sido una fantasía runnera, jajajajajaja,  llevar a un ciclista al lado con una banderita indicando tu posición en carrera es algo grande, es de pros como dicen mis hijos..jajajaja y ahí estaba yo, acompañada por dos polis ciclistas que me dieron apoyo moral, conversación e iluminación durante los últimos 24 km. es difícil expresar lo que sentía en aquellos momentos... pero fue muy emocionante, pero aún fue más emocionante cuando apareció mi hermana faltando 8km para la meta y que me acompañaría corriendo hasta el final, entre nosotras quedarán aquellas conversaciones, risas e incluso alguna lágrima, ahí, faltando 8 km para llegar si te viene todo a la cabeza... con ella lo hablaba, Mire, lo he conseguido... voy a llegar... recuerdo decirle que mirara hacia atrás para ver si venía alguna chica  porque yo ya no lo podía hacer, ya no podía girar la cabeza hacia ningún lado.. y a falta de 2 km quería conservar la posición  que tanto esfuerzo me había costado mantener, esos dos km finales fueron largos pero muy disfrutados porque olía a victoria, mi propia victoria, había conseguido superar mi yo del 2016 con creces...


Transilicitana 2017 , María Mainez,  Tercera clasificada, Elche, Runner

Cruzar la meta fue mágico, abrazarme a mi padre, mi madre y por su puesto  a mi hermana fue muy especial y emotivo, toda la gente felicitándome, la entrega de mi premio, el regalo del dorsal para la próxima edición... buahhhhhhh no os lo podéis imaginar, estaba en una nube.... y de la emoción y los nervios ya no habían ganas ni de comer ni de  beber para recuperar... así que 45 minutos después de cruzar esa gran meta, me vine abajo, hasta el punto de desmayarme y perder durante unos segundos el conocimiento... no daré muchos más detalles porque son bastantes desagradables algunos de ellos, pero en menos de dos horas me encontraba ingresada en el hospital donde pasé allí toda la noche enchufada y con cables por todas las partes, suero a litros,  y controlando con análisis de sangre que se regularan los niveles de CK que daban unos valores por encima de los 2.200 u/l. querían controlar que los riñones no sufrieran en el proceso de eliminación de estas encimas, yo no sabía de que hablaban pero mas tarde me tuve que informar y leí que la ck elevada es un indicativo de la destrucción muscular y que puede o no ser perjudicial para la persona, siempre depende de otros factores (creo). Ninguno de los médicos de allí parece que fuera deportista por el trato recibido, que no fue malo, lo dejo claro, pero no entendían la situación, llevar el cuerpo al límite por el mero hecho de correr una carrera no lo comprendían.

No se ahora mismo si hay alguna forma de evitar esto, parece que los corredores de maratones, ultramaratones o triatlones de larga distancia muestran estos altísimos valores de CK, pero no a todos les afecta igual, a unos más que a otros, en mi caso parece que no lo puedo evitar aunque estudiaré de que forma mejorarlo y lo que mas me asusta es que mi cuerpo no me manda señales, no avisa, aguanta a la perfección  y cuando cruza la meta es cuando vienen las madres mías... 

Esta situación me hizo pensar, pero ya no en mi, si no en mi familia, ella fue la que sufrió esta situación con mucha angustia porque desconocían lo que pasaba, y aunque ahora se que esto suele pasar al cruzar la meta de algunas de estas pruebas tan intensas a algunos corredores no soy capaz de hacer pasar por ello a mi familia de nuevo. 

Y aquí está la respuesta a todos los que me preguntáis porque no voy a hacer la Transilicitana 2018, muy a pesar mio y con mucha mucha pena por el momento no la volveré a repetir, pero la recomiendo como no he recomendado ninguna carrera, es muy especial, es muy grande y deja secuelas en el corazón para toda la vida, de ahí mi hanstag #TRANSTOCADA, ya lo he dicho ... hay un antes y un después de la TRANS. :-)

Os veré alli a todos los que os hayáis decido a hacerla, me encantará animar a todos los #transtocados del 2018!!!!!!!!!!!

Gracias por leerme y estar ahí al otro lado.

María Mainez.